PERMITE QUE TU PROPÓSITO TE ENCUENTRE

Actualizado: 16 de nov de 2019

Hace poco estaba en una reunión con unos amigos y conocidos, hablábamos de muchos temas, cuando en un momento, se dio el tema del propósito, algunos decían: “yo no sé para que vine a la tierra…” otros decían “creo que tengo estos dones y talentos pero en mi trabajo es muy difícil que se visualicen…” o “a mí me gustaría trabajar en estas empresas…” o “me gustaría emprender en esto o aquello” entonces les pregunté: ¿qué les impide hacerlo? todos nos miramos y nos reímos incómodamente, y aquí algunas de sus respuestas: “todo es plata, y eso no lo hay”, “tengo miedo que no funcione mi proyecto” ,“el éxito nació para otras personas, a mí me toco otras cartas”, “me siento conforme con mi trabajo y la estabilidad que me brinda” y en ese preciso instante recordé la gran cantidad de cuestionamientos y dramas que arme en mi mente para llegar a construir “Sana tu vida”.


Por eso te quiero contar esta historia: desde muy pequeña me encantaba leer y escribir, pero nunca me vi como una escritora; ya en mi etapa adolescente llego la confusión sobre lo que iba a estudiar y mi hacer profesional, (sé que para muchos, esta decisión nos hace sentir presionados por nuestra familia, amigos, profesores, etc.) y algunas veces a esa edad no hemos descubierto a profundidad nuestros talentos o dones y este era mi caso, para serte más exacta yo no escogí mi carrera universitaria, (en otro blog te hablaré de esta parte de mi vida, de las más significativas para mi).


Bueno estudie psicología, empiezo está carrera de manera forzada y con muchos retos, porque no quería seguir empezando cosas en mi vida y no terminarlas, así que estaba decidida a culminarla por encima de todo, hubo muchas cosas que me gustaron de ella; mis primeros trabajos fueron de oficina, pero allí mi alma comenzó a inquietarse, era como si no perteneciera a esos lugares, y a esto lo acompañaba remuneraciones regulares, mi motivación era nula; pero cada vez que quería empezar a escribir, a realizar otros estudios, venían voces de mi mente: “eso es muy difícil, eso es para otras personas no para ti Ángela”, recordaba las voces de mis padres diciéndome “la plata es súper difícil de conseguir”, entonces caí en mi trampa mental: “ No había nada que hacer, sino quedarme allí” pero a medida que pasaba el tiempo, comencé a deprimirme y a cuestionarme mucho sobre mi propósito, en ese lapso hice una maestría en Neuropsicología, pero seguía como desubicada, sin saber a dónde iba, aunque hice muchas cosas interesantes fui docente- conferencista y descubrí aptitudes en mí, pero igual sentía que pasaba más tiempo en mi trabajo que conmigo misma, así que busque otras opciones, desde manejar un restaurante hasta llegar a ejecutiva de ventas institucionales; -sí, totalmente desorientada de mi propósito-, sentía ruido en mi mente.


Muchas de mis amigas me decían, Ange tu eres buena escribiendo, eres buena hablando en público, algunos sabían de mi historia personal y me decían esa historia podría llegar a otros y motivarías más a las personas… El mayor problema era que yo no me lo creía.


Un día me fui a un hotel, porque yo era ejecutiva de ventas para el área hotelera, la gerente me atendió, simpatizamos muy bien y en medio de la conversación me preguntó: ¿Ángela qué estudiaste? , yo le respondí psicología, ella hizo cara de sorprendida, añadí pero mi vida tomo otro rumbo y ella responde muy raro porque tu alma tiene demasiada luz para dar a otros, yo no dije nada, fue un momento un poco incómodo en el que no sabes que decir, sólo sonreí… y ya.


Así que decidí dar el paso, inicie por estudiar alimentación saludable, comencé a leer más libros, empecé a escribir, busque el camino de la sanidad interior y generé nuevos hábitos, entendí que Dios siempre me hablo de mis talentos, desde pequeña gane concursos de literatura y escritura, pero aprendí que todo esto fue parte de mi proceso para encontrarme conmigo y con mi propósito, tuve que dejar de creerle a mi mente y empezar a creerle a mi alma, a mi corazón, todos los días renuevo mis pensamientos, pues entendí que muchas veces sólo es el ego hablándome, pero yo soy más que mis pensamientos y que el miedo no me define.


Hoy quiero decirte que creas en eso que te apasiona, cree en ese pálpito o corazonada como le dicen algunos, pues es Dios y la vida hablándote de que ese es el camino, quita los miedos y empieza de una vez; algunos de mis pacientes me preguntan Ángela tu qué piensas de empezar esto o aquello; mi respuesta siempre será hazlo, pero ya!! Lo peor de intentarlo es que no se dé, pero si te das cuenta no pierdes nada, al contrario vas a ganar mucho aprendizaje.


Por ultimo no olvides que Dios te ama y ama darte en abundancia, hay suficiente para todos, no te compares con nadie, ni envidies lo de otros, pues eso te quita energía, te desenfocas y pensar que los demás “han corrido con suerte” es subestimarte o desmeritar tu coraje y tenacidad .

Repítete:

HONRO MI PROCESO

HONRO MI PROCESO

HONRO MI PROCESO


Renuncia a luchar en contra de lo que sueñas y anhelas hacer, porque es allí donde está el llamado de tu alma, así que permite que tu propósito te encuentre; un abrazo de mucha luz,


Ángela

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