MORÍ A MUCHAS VERSIONES MÍAS... PARA PODER ENCONTARME
- Ángela Rodríguez

- 19 abr
- 1 min de lectura

Después de 5 años sin escribir... vuelvo. Y esto es lo primero que necesitaba decir.
Morí a muchas versiones mías… y no fue bonito.
A veces pensamos que sanar se ve como paz, como amor propio, como una vida ordenada.
Pero en mi caso, sanar se sintió más como perderme… una y otra vez.
Morí a la versión de mí que se conformaba con migajas.
A la que se quedaba más tiempo del que debía.
A la que justificaba lo injustificable solo por no estar sola.
Morí a la que creía que amar era darlo todo, incluso cuando no recibía nada.
A la que se olvidaba de sí misma por sostener a otros.
A la que pensaba que si hacía más, iba a ser suficiente.
Y no, no fue fácil.
Porque cada vez que una versión mía se iba, también se iba una parte de lo que yo creía que era.
Hubo días en los que no me reconocía.
En los que me sentía vacía.
En los que pensé que estaba retrocediendo… cuando en realidad estaba soltando.
Hoy entiendo que no estaba perdiéndome.
Estaba dejándome de mentir.
Estaba aprendiendo a elegirme, incluso cuando dolía.
A poner límites, aunque me sintiera culpable.
A soltar, aunque todavía quisiera quedarme.
Y tal vez no estoy completamente “sana”.
Pero ya no soy la misma… y eso, aunque me costó, también es mi mayor orgullo.
Porque hay versiones de mí que tuvieron que morir…
para que yo pudiera empezar a vivir de verdad.
¿Qué versión de ti te ha costado soltar?
Te quiero,
Ángela R.




Comentarios